lunes, 15 de junio de 2015

Eso que llamamos coincidencia



Chromus, 
coincidencia de tí en mí, de mí en tí.
Espacio en el que dos cuerpos se encuentran imprevisiblemente
Ambivalentes, incomprensibles.
Pesos firme y ligeros 
dejándose llevar por la música decadente.
Flujos contenidos y liberados 
por la resistencia puesta en mis manos.
Tiempos súbitos o sostenidos, 
que tu voz controla en mis agrados. 
 
Espacios directos o indirectos
de mis miradas.
Perfiles utópicos de movimiento
Carentes de  sentido,
Invisible en estas salas. 

Cuerpos acompañados 
por el compás de nuestros ritmos
coinciden como siameses enamorados.
Cuerpos confusos, 
Como espejismos, sudan orgasmos de adrenalina 
al verte correr, al verme correr.

Cuerpos moldeables 
en esta existencia húmeda
 Donde vuelve mi caos
queriendo volver a ser tuya.
Coincidencia de volver a ser...
 No hay necesidad ni de uno, ni de dos; 
no hay razón de ser 
para perder la noción de ver lo que ya sé fue. 

Para que yo sea a la vez visible 
e invisible.
ólvidalo, 
pues ya no es. 

Amarga o plancentera coincidencia
para que yo sea un cuerpo 
y no dos a la vez. 

Extraña coincidencia de volverte a querer...¿ Pórque? Si ya no es...

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