jueves, 8 de febrero de 2018

Inquietudes permanentes

No sé puede no pedir nada de una simiente.
No sé puede ser inquietudes permanentes en anzuelos cobardes.
Es ese el amor? Creer que la palabra siempre te sostendra?
Mientras tanto yo sigo haciendo palabras de la ausencia de palabras que nos separan de las especulaciones y mientras tenga esta baza se que de un modo u otro podremos jugar a engañarnos, a perseguirnos, sin que el otro llegue al otro...
Y esa, nimia y delicada sutileza hace que al menos en el país de los amores perdidos pueda existir algo irreal en un momento ilusorio...
Aunque en vano tanto para el uno como para el otro sea inquietante y permanente..
Donde no hace falta sellar nada, ni abandonar estos ratitos...
Que yo te estimo y no con un te quiero indefinido que ahoga y estanca a las decisiones como tanques al futuro, como si el futuro fuera a parar por ellas.
Que ingrávido si todo fuera efímero, si fuéramos una flor, la brisa de una tarde, la risa en llanto como la pena al miedo y todo en un instante eso sería lo único importante.



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